La
información es un bien cada vez menos
restringido, más compartido y la ventaja
competitiva de las organizaciones radica en
interpretarla y convertirla en un elemento
diferencial, en un activo productivo y rentable.
Los antiguos sistemas de información a la
Dirección, que convertían datos operacionales
en indicadores de gestión (la mayor parte de
las veces de naturaleza económico-financiera),
se han visto absorbidos y superados por un
nuevo concepto del tratamiento de la
información para la toma decisiones que, bajo
el nombre de Business Intelligence, evoluciona
con fuerza en el ámbito de las Tecnologías de
la Información. Este cambio ha sido propiciado
por la propia evolución de las TIC, que
permiten un tratamiento cada vez más rápido,
complejo e inmediato de los datos, la
información y, en definitiva, el conocimiento.
La información reduce nuestra incertidumbre nos permite tomar mejores decisiones que nos pueden aportar una ventaja competitiva.
El Business Intelligence tiene tres características principales:
- Provee de información para el control y gestión del proceso de negocio, independientemente de donde se encuentre esta información almacenada.
- Imprime un carácter decisional : ayuda a la toma de decisiones
- Carácter semántica, habla en el lenguaje de negocio.
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